Operación de próstata (abierta, con láser, o por laparoscopia)

La cirugía dura aproximadamente una hora y media y el paciente es dado de alta al día siguiente.
A continuación, se ofrece una comparación de esta operación con otras técnicas de prostatectomía.

El cirujano introduce un catéter para permitir la expulsión de la orina.
Sin embargo, éste se puede retirar al cabo de uno o dos días.

Prostatectomía radical a cielo abierto (cirugía abierta)
En algunas personas, la glándula se agranda hasta el punto que ni el método TURP, ni tampoco el ITUP se pueden realizar. En estos casos, el cirujano realiza una incisión en la zona abdominal inferior para acceder a la glándula de la próstata afectada. Por esto, este procedimiento se conoce como prostatectomía a cielo abierto. Después de realizar la incisión, se extirpa la parte exterior de la glándula.
Esta operación conlleva un alto riesgo de complicaciones, por lo que solo se realiza en caso de agrandamiento de próstata grave.
Por lo general, la duración de esta intervención es de aproximadamente 2 horas, pero en algunos casos puede durar más tiempo.

Infertilidad
La infertilidad es uno de los efectos secundarios de la cirugía de próstata.
Además de la eyaculación retrógrada, la operación de próstata puede provocar daños en los nervios que permiten que los hombres tengan una erección.

Los fármacos prescritos incluyen antibióticos y analgésicos, que deben administrarse según las instrucciones del médico.
Se recomienda evitar cualquier actividad pesada, tales como correr, levantar pesas, practicar deportes o conducir, ya que estos tipos de actividades pueden agravar la situación.
Durante la recuperación, puede haber complicaciones, como:

Por lo tanto, los pacientes no idóneos para la TURP, o los que padecen un agradamiento de próstata moderado, reciben el método de tratamiento ITUP.
A diferencia de la TURP, este procedimiento no elimina el exceso de tejido, sino que realiza una o dos incisiones pequeñas en la glándula prostática con láser o corriente eléctrica
Esto sirve para dilatar la apertura de la vejiga para reducir el flujo de orina hacia el externo.
¿Cuánto dura? La duración de la intervención quirúrgica ITUP es de unos 20-30 minutos.

Este tratamiento se realiza con anestesia espinal y la operación dura aproximadamente 30 minutos.

Cirugía de próstata HIFU
La HIFU (Ultrasonidos Focalizados de Alta Intensidad) es un tipo de intervención quirúrgica que consiste en la destrucción de una parte de próstata mediante la utilización de ultrasonidos que aumentan la temperatura de las células, provocando su muerte.

El cirujano bmbea un gas en el abdomen del paciente con una presión más elevada respecto a la presión de las venas. Por lo tanto, el sangrado es reducido.
Las imágenes ampliadas, hasta 10 veces más grandes que su tamaño normal, y la visión tridimensional permiten una mejor precisón del cirujano.
La cirugía robótica de la próstata es el único tratamiento para el cáncer de próstata que:

  • NO beba ni coma nada después de media noche la noche anterior a la operación.
  • Tome los fármacos que le hayan indicado con un pequeño sorbo de agua.
  • Le dirán a qué hora debe llegar al hospital o a la clínica.

Una próstata agrandada le puede dificultar la micción. Usted también puede contraer infecciones urinarias. Extirpar toda o parte de la próstata puede hacer que estos síntomas mejoren. Antes de que lo operen, el médico le sugerirá cambios que puede hacer en la forma de comer y beber. Usted también puede probar algunos medicamentos.

Usted tendrá muchas consultas y exámenes con su proveedor antes de la cirugía:

  • Prostatectomía con laser. Este procedimiento tarda aproximadamente una hora. El láser destruye tejido de la próstata que bloquea la abertura de la uretra. Usted probablemente se irá a casa el mismo día. Puede necesitar una sonda de Foley puesta en la vejiga para ayudar a drenar la orina durante algunos días después de la cirugía.
  • Ablación transuretral con aguja (TUNA, por sus siglas en inglés). El cirujano pasa agujas hasta la próstata. Ondas sonoras de alta frecuencia (ultrasonido) calientan las agujas y el tejido prostático. Usted puede necesitar que le coloquen una sonda de Foley en la vejiga para ayudar a drenar la orina después de la cirugía durante 3 a 5 días.
  • Termoterapia transuretral por microondas (TUMT, por sus siglas en inglés). Con esta terapia, se libera calor usando pulsos de microondas para destruir el tejido prostático. El médico insertará la antena de microondas a través de la uretra.
  • Electrovaporización transuretral (TUVP, por sus siglas en inglés). Una herramienta o instrumento transmiten corriente eléctrica de alto voltaje para destruir el tejido prostático. Usted tendrá una sonda vesical, la cual puede retirar al cabo de unas horas después del procedimiento.
  • Incisión transuretral (ITU). El cirujano hace incisiones quirúrgicas pequeñas donde la próstata se encuentra con la vejiga. Esto hace que la uretra se ensanche. Este procedimiento tarda de 20 a 30 minutos y muchos hombres pueden irse a casa el mismo día. La recuperación completa puede tardar de 2 a 3 semanas.

Todos estos procedimientos se hacen pasando un instrumento a través de la abertura en el pene (meato). Usted recibirá anestesia general (dormido y sin dolor), anestesia raquídea o epidural (despierto pero sin dolor) o anestesia local y sedación. Las opciones son:

  • No puede vaciar completamente la vejiga (retención urinaria).
  • Tiene infecciones urinarias repetitivas.
  • Tiene sangrado de la próstata.
  • Tiene cálculos en la vejiga con agrandamiento de la próstata.
  • Orina muy lentamente.
  • Tomó medicinas y no le aliviaron los síntomas.

La mayoría de las veces, estos procedimientos pueden aliviar sus síntomas; sin embargo, usted tiene una probabilidad más alta de necesitar una segunda cirugía en 5 a 10 años que si le practican una resección transuretral de la próstata (RTUP).

Usted puede presentar por un tiempo los siguientes problemas después de la cirugía:

  • Coágulos de sangre en las piernas que pueden viajar a los pulmones.
  • Pérdida de sangre.
  • Problemas respiratorios.
  • Ataque cardíaco o accidente cerebrovascular durante la cirugía.
  • Infección, incluso en la herida quirúrgica, los pulmones (neumonía), la vejiga o el riñón.
  • Reacciones a las medicinas.

Los riesgos asociados a cualquier tipo de prostatectomía radical son similares a los de cualquier cirugía mayor. Algunos de los problemas que pueden surgir durante o poco después de la operación son:

En pocas ocasiones, los hombres pierden toda la capacidad para controlar la orina después de la cirugía, lo que se conoce como incontinencia continua.

Cambios en el orgasmo: después de la cirugía, la sensación del orgasmo debe continuar siendo placentera, pero no hay eyaculación de semen (el orgasmo es “seco”). Esto se debe a que las glándulas que producen la mayor parte del líquido para el semen (las vesículas seminales y la próstata) fueron extirpadas durante la prostatectomía, y las vías por las que pasaba el esperma (el conducto deferente) fueron cortadas. En algunos hombres, los orgasmos pueden ser de menor intensidad o desaparecer por completo. Con menos frecuencia, los hombres presentan dolor con el orgasmo.

Las tasas de los principales efectos secundarios de la LRP, tales como problemas de erección y dificultad para retener la orina (incontinencia) parecen ser casi las mismas que para la prostatectomía abierta. (Estos efectos secundarios se describen más adelante). Con este método, puede que se retrase un poco la recuperación del control de la vejiga.

Linfedema: es una complicación poco común, pero se puede presentar después de la extirpación de muchos de los ganglios linfáticos alrededor de la próstata. Normalmente los ganglios linfáticos son una vía para el retorno de líquido hacia el corazón desde todas las áreas del cuerpo. Cuando se extirpan los ganglios, se puede acumular líquido en las piernas o en la región genital con el pasar del tiempo, lo que causa hinchazón y dolor. Por lo general, esta afección puede ser tratada con terapia física, aunque puede no desaparecer completamente. Para más información, consulte Understanding Lymphedema: For Cancers Other Than Breast Cancer.

Si usted está considerando tratarse con la cirugía laparoscópica, es importante que entienda lo que se conoce y lo que todavía se desconoce sobre este método. La experiencia y la destreza de su cirujano son probablemente los factores más importantes. Si decide que la cirugía laparoscópica es el tratamiento apropiado para usted, asegúrese de encontrar un cirujano que tenga una vasta experiencia con este procedimiento.

La prostatectomía laparoscópica tiene sus ventajas sobre la prostatectomía radical abierta, incluyendo menos pérdida de sangre y dolor, estadías más breves en el hospital (usualmente no más de un día) y períodos de recuperación más cortos (aunque será necesario mantener el catéter en la vejiga por aproximadamente la misma cantidad de tiempo).

Después de la cirugía, mientras usted se encuentra todavía bajo los efectos de la anestesia, se le colocará un catéter (tubo flexible y delgado) en el pene para ayudarle a drenar la vejiga. Por lo general, el catéter permanecerá colocado de una a dos semanas mientras usted se recupera. Podrá orinar por su propia cuenta una vez se le quite el catéter.

Hay dos formas principales de hacer esta operación.