Hiperplasia benigna de próstata

Los vasos sanguíneos rotos pueden producir sangre en la orina, a menudo debido a venas desgarradas o ampliadas en la superficie interna de la próstata. La sangre en la orina también se puede producir por el estiramiento de la pared de la vejiga. Si no se trata, la orina retenida en la vejiga puede ascender hasta a los riñones, lo que puede producir lesiones e insuficiencia renal.

Los medicamentos llamados bloqueadores alfa ayudan a relajar los músculos en la base de la vejiga y aumentan la capacidad del hombre para orinar. Aproximadamente el 70 por ciento de los hombres experimentan mejoras en sus síntomas a partir de unos días o semanas tras haber comenzado a consumir estos medicamentos.

  • Micción dolorosa.
  • Necesidad de vaciar la vejiga constantemente, especialmente por la noche.
  • Sensación de urgencia que acompaña a la necesidad de orinar.
  • Pérdida del control de la vejiga (incontinencia).

Además, el especialista planteará diversas cuestiones al paciente para estimar la gravedad de sus síntomas urinarios. Realizará un tacto rectal para determinar el tamaño, la forma y la consistencia de la glándula de la próstata. También realizará un análisis de orina para determinar si existe algún tipo de infección de orina.

La parte negativa es que los bloqueadores alfa pueden provocar mareos, fatiga o hipotensión. Normalmente los bloqueadores alfa que más se prescriben incluyen tamsulosina, alfuzosina, doxazosina y terazosina.

A medida que la glándula aumenta, obstruye con el flujo de orina en la uretra. Esto incrementa la función de la vejiga para eliminar la orina. Con el tiempo el problema se agrava y con frecuencia la vejiga no llega a vaciar toda la orina.

Al nacer, la glándula de la próstata es pequeña. Cuando los niveles de testosterona aumentan durante la pubertad, la próstata crece de manera rápida, doblando su tamaño a los 20 años de edad. El crecimiento se ralentiza durante las próximas dos décadas y la próstata no suele causar problemas durante muchos años.

El crecimiento de la próstata suele venir acompañado de síntomas obstructivos como micción vacilante o intermitente, disminución de la fuerza y adelgazamiento del calibre del chorro urinario. También pueden presentarse síntomas irritativos como disuria (dolor, molestia o sensación urgente que se presenta al orinar), frecuencia urinaria, nicturia (aumento de la frecuencia urinaria nocturna), y urgencia por ir al baño.

En la actualidad existen diversas vías para tratar la enfermedad:

Como en todos los casos los síntomas orientan al diagnóstico, con la sospecha clara se debe realizar un tacto rectal. Por medio de ésta exploración el médico puede palpar el tamaño de la próstata y saber si está aumentada de tamaño o no y su consistencia para descartar un tumor.

  • Las Hormonas, como los inhibidores de la 5 alfa reductasa (Finasteride). Se utiliza en períodos largos de 6 meses para que su eficacia sea óptimo, pudiendo lograr una reducción del 30% del volumen de la próstata en la mayoría de los casos. Si el efecto es el esperado se mantiene durante años.
  • Los fármacos alfa bloqueantes selectivos, como la alfuzosina, la doxazosina, la tamsulosina y la terazosina. Estos medicamentos actúan relajando los músculos de la salida de la vejiga, de la uretra y de la próstata, mejorando la dificultad para orinar en más de la mitad de los pacientes.

En ocasiones puede llegar a producir síntomas más graves como son la imposibilidad absoluta para orinar (retención urinaria), infecciones urinarias, la presencia de sangre en la orina o la alteración de la función de los riñones.
El pronóstico es impredecible y variable ya que puede permanecer estable o con cuadros más agudos en brotes o aumentar progresivamente o a veces debutar con una retención urinaria aguda . En la mayor parte de los casos es un desarrollo progresivo.
En algunos casos mejoran solo disminuyendo la ingesta de líquidos.

A veces se utilizan métodos para medir el flujo de la orina, y puede ser útil la ecografía abdominal para medir el tamaño de la próstata y descartar otras enfermedades en la vejiga o la presencia de cálculos en su interior.

Como tratamiento medicamentoso se utilizan:

Las células de la próstata poseen receptores con sensibles a la testosterona y a los estrógenos, cuando el equilibrio varía por la edad este desequilibrio estimula la producción de factores de crecimiento celular originando el progresivo aumento de tamaño de la glándula que puede ser variable dependiendo de otros factores.

La hiperplasia benigna de próstata es el aumento del tamaño de la glándula prostática producido por un aumento relativo de los estrógeó (hormonas femeninas) sobre la testosterona (hormona masculina) que aparece con la edad en los hombres.

Al ser el crecimiento prostático un proceso lento los síntomas aparecen progresivamente, se llama prostatismo y aparecen secuencialmente entre ellos los principales son :

Se utiliza la cirugía en los casos no controlados de retención de orina, infecciones repetidas de orina por la obstrucción prostática, en caso de presencia de sangre en la orina proveniente del adenoma prostático, en caso de formación de cálculos en la vejiga o si aparecen divertículos vesicales en el estudio realizado.
La cirugía de la Hipertrofia benigna de próstata es muy efectiva con los síntomas pero tiene muchos efectos secundarios, por ello la decisión debe ser muy pensada.
De modo simplificado, se puede decir que hay dos procedimientos quirúrgicos: la resección transuretral de la próstata y la adenomectomía prostática abierta.

El tacto rectal permite al médico detectar irregularidades, nódulos, asimetrías y cambios en la consistencias de la próstata.

Resumiendo los síntomas de la hiperplasia prostática benigna:

¿Cuántas veces observó que el chorro urinario era débil?

La hiperplasia prostática benigna o hiperplasia benigna de próstata (HBP) es una condición que se caracteriza por el aumento del tamaño de la próstata, sin tener relación alguna con el cáncer de próstata.

– Terazosina.
– Doxazosina.
– Tamsulosina.
– Alfuzosina.
– Finasterida.
– Dutasterida.

La próstata puede crecer y causar síntomas por tres motivos:

El aumento de la próstata en sí no es un problema. El problema está en el hecho de que la próstata se encuentra anatómicamente localizada junto a algunas estructuras del tracto urinario, principalmente la uretra. El aumento de la próstata comprime la uretra y dificulta la salida de la orina, pudiendo incluso causar obstrucción, hidronefrosis (acumulación de orina en el riñón) e insuficiencia renal. Vea la ilustración al inicio de este texto para entender cómo se da la compresión de la uretra.

La hiperplasia benigna de próstata, como su nombre lo dice, es un crecimiento benigno, que nada tiene que ver con el cáncer. Repitiendo, para que no haya confusión: la hiperplasia de próstata es un proceso natural del envejecimiento y NO se transforma en cáncer de próstata. Esta confusión surge frecuentemente porque casi todo paciente con cáncer de próstata tiene más de 60 años, edad en la cual la prevalencia de HBP es alta. Haciendo una comparación grosera, podemos decir que muchos pacientes con cáncer de próstata tienen cabello blanco, pero no por ello pensamos que tener cabello blanco causa cáncer.

0 = Ninguna
1 = Menos de 1 vez en 5.
2 = Menos de la mitad de las veces.
3 = Mitad de las veces.
4 = Más de la mitad de las veces.
5 = Casi siempre.